
Algunas de las enfermedades orales más frecuentes, como las caries o la gingivitis pueden ser evitadas fácilmente con buenos hábitos de higiene bucal. Así, si cepillamos nuestros dientes a diario podremos evitar que las caries se conviertan en un problema serio al avanzar.
Las caries son la consecuencia de la infección bacteriana y del ácido que éstas causan. Cuando los dientes se ven expuestos al ácido durante demasiado tiempo, el esmalte queda dañado y aumentan las condiciones para que las bacterias continúen eliminando tejido. Es por ello que si no actuamos a tiempo, podemos sufrir dolor, además de llegar a perder piezas dentales y también de hueso maxilar.
Y es que, unos buenos hábitos de higiene bucal destruirán casi todas las bacterias que son perjudiciales para tu boca. Así que toma buena nota de cómo debe ser el cepillado:
- Utiliza un cepillo dental suave para no dañarte las encías.
- El uso del hilo dental es también muy importante. No lo olvides.
- El colutorio también te ayudará a tener sana tu boca
- Cepíllate los dientes después de cada comida y al menos un par de minutos.
- Dos veces al año deberás completar tu rutina de higiene bucal visitando a tu dentista.